V CONFERENCIA DE PLATAFORMAS TECNOLÓGICAS DE INVESTIGACIÓN BIOMÉDICA
Ángel Lanuza, coordinador de la Plataforma de Innovación en Tecnología Sanitaria
“Hay que aumentar la inversión privada en I+D+i con independencia de los recortes en la inversión pública”
“Generalmente los países que están más avanzados son los que tienen más trayectoria en la colaboración público-privada”
Enrique Pita / Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
La Plataforma de Innovación en Tecnología Sanitaria impulsada por Fenin ha participado en la V Reunión Anual de Plataformas de Investigación Biomédica celebrada en Barcelona a mitad de este mes de febrero. El responsable de la Plataforma, Ángel Lanuza, analiza con Publicación de Tecnología Sanitaria los retos del sector y la situación actual de la I+D+i en España, donde destaca el papel de las pequeñas y medianas empresas, por su flexibilidad a la hora de solucionar problemas concretos de los centros asistenciales. Además, Lanuza aboga por aumentar la inversión que las empresas hacen en investigación con independencia de que la inversión pública sea mayor o menor.
El año pasado fue muy complicado para las empresas del sector de tecnología sanitaria, entre otras razones por el aumento desbocado de la deuda autonómica. ¿Cómo ha afectado este problema a la innovación?
Afecta bastante, porque esto es una pescadilla que se muerde la cola. Las empresas trabajan adelantando, y si reciben menos obviamente pueden invertir menos. Hemos tenido una época muy boyante a nivel económico, a nivel de financiación y subvenciones, en la que se incentivaba mucho a las empresas a que trabajaran, a invertir mucho en I+D. Lo que ha ocurrido ahora es que nos hemos encontrado con muchas empresas que efectuaron el gasto en I+D y ahora, cuando necesitan realmente la ayuda, el empuje para pasar a la fase comercial o a la fase industrial, esas líneas han desaparecido, lo que ha conllevado muchas dificultades para rentabilizar la inversión en I+D que hicieron a lo largo de los últimos años.
¿Afecta también ese recorte a la transferencia de esa investigación? Quizá hay empresas que hacen investigación básica que ven ahora que no hay posibilidad de rentabilizarla.
La investigación básica por definición está un poco alejada del horizonte de mercado. Ahí donde se puede notar el recorte es en que se paralicen x líneas. En realidad si la investigación obedece y ofrece una alta rentabilidad, una gran aplicación, no tiene que notar esta problemática, porque si no es la parte industrial, las empresas de capital riesgo están muy interesadas en este ámbito porque promete mucho retorno.
Donde más se nota es en lo que comentaba antes. Es decir, yo he hecho una inversión, y ahora, justo cuando me has empujado a hacer la inversión porque era un buen momento económico y yo he apostado, me encuentro con que no la puedo materializar ni transferir al mercado. Y no puedo porque me has cortado las ayudas o han desaparecido o porque tenía una deuda tal que tengo que cubrir otras partes porque si no cierro la empresa, y obviamente prefiero retrasar el lanzamiento y seguir manteniéndome como empresa.
Volviendo a 2011, desde el punto de vista del trabajo de la Plataforma, qué balance hacen. ¿Cómo le ha afectado a la Plataforma el año duro que fue 2011?
La Plataforma se desliga un poco de la situación de crisis. Nosotros tenemos unos proyectos internos que no están tan influenciados por el factor externo. Lo que ha sido poner en marcha todas las iniciativas, hacer la estructura de la plataforma, definir bien los objetivos, hacer la labor pedagógica de contar cuál es el proyecto, sumar esfuerzos de diferentes agentes, no ha notado la crisis. Sí que la notaremos ahora, en cuanto tengamos que empezar a poner en marcha todas las iniciativas y proyectos, porque entonces sí que notaremos que no hay liquidez, que no existe una línea x, etc.
“La Plataforma de Innovación en Tecnología Sanitaria
se desliga un poco de la situación de crisis”.
En lo que son las actividades propias no estamos condicionados, estaba ya presupuestado y planificado y no importa tanto el aspecto exterior. Pero ahora sí que notaremos que hay muchas de las iniciativas que hemos empezado a planificar o van a ir más lentas o las tendremos que posponer. Pero en lo que fue el desarrollo de 2011 no lo notamos tanto, aunque sí que se nota en las acciones de nuestros asociados, pero no en las nuestras propias, que al final son programas para estructuración, jornadas de colaboración, jornadas de transferencia, actos protocolarios o convenios con hospitales que quedan un poco fuera de la influencia de la crisis. Aunque sí es cierto que cuando empecemos a pasar a la acción sí que tendremos escollos y ya veremos cómo lo solucionamos.
Ante esta situación, ¿qué perspectiva tienen para este año?
Volvemos a lo mismo. Nuestras acciones ya estaban planificadas y contamos ya con un presupuesto para ejecutar. Lo que sí es cierto es que conforme vayan saliendo los resultados de todas las iniciativas tendremos que ver cómo las gestionamos. Si vemos que hay mucha demanda o es una demanda muy agrupada quizá tendremos que ir a la administración y presentarles un proyecto consensuado y hacerles ver el beneficio y el coste que podría tener y ver cómo lo podemos hacer, porque ya no es un interés particular de una empresa, sino un proyecto general del sector.
La coordinación entre pequeñas, medianas y grandes empresas en el campo de la innovación parece un factor clave. ¿Cómo se está trabajando esta coordinación desde la Plataforma?
Uno de los principales problemas que tenemos en este sector es que siempre vienen grandes nombres a la cabeza, los nombres de grandes empresas, y muchas veces las pequeñas empresas no saben cómo contar su visión. Precisamente una de las labores de la Plataforma es eliminar esa barrera y llevar a la práctica el concepto de “open innovation”. Para ello nos hemos dotado de todas las herramientas posibles para que las empresas no cuenten nada que no se tenga que contar, tiene el mismo peso una pyme que una gran multinacional y estamos viendo que existen muchas sinergias entre ellas porque las multinacionales están muy interesadas en encontrar posibles partners o colaboradores que encajen dentro de sus líneas. Además, los hospitales también están muy interesados en las pequeñas empresas porque son más flexibles y se adecuan más a lo que ellos necesitan.
En realidad no hay tanto problema porque se ha perdido el miedo de “la gran empresa que se come a la pequeña” y estamos en una situación en la que las grandes están interesadas en saber qué están haciendo las pequeñas, que en España generalmente son pymes de alta base tecnológica, muy intensivas en I+D, con muchas ideas, mucho más cercanas y flexibles. Es ahí donde están viendo las grandes la oportunidad, y por eso hemos intentado hacer una estructura muy ágil y flexible en la que todas tengan el mismo peso y en la que la información esté muy controlada para que todo el mundo sepa quién ha contado qué.
“Existen muchas sinergias entre las empresas multinacionales y las pymes”.
¿Con qué objetivos parte la nueva edición de la reunión anual de las plataformas de investigación biomédica? ¿Cuál es la coordinación que existe entre estas instituciones?
Este año es el primero en el que viene la Plataforma de Mercados Biotecnológicos. Obviamente, si estamos hablando de investigación biomédica este sector tiene que estar representado. Nuestra relación es estupenda, participamos conjuntamente en las acciones de las plataformas, nos coordinamos muy bien, estamos muy bien integrados a este nivel entre nosotros y a través de otras alianzas.
El objetivo de este año lo tenemos muy claro. Por un lado, fomentar la colaboración abierta entre grandes y pequeñas empresas, que ven que están necesitadas las unas de las otras. Así, nuestro objetivo es que sirva de escaparate para las pequeñas empresas. El objetivo no es traer a un gran número de grandes empresas que expliquen su modelo, que sirve para sus empresas y está muy bien, sino que las pequeñas, que tienen menos oportunidades de darse a conocer, expliquen lo que hacen y cómo lo hacen.
Las plataformas tienen que ayudar a las empresas a poner en valor lo que están haciendo, y no hay mejor sitio que un congreso en el que tienes a todos los agentes expectantes, a la administración, a los centros tecnológicos, y tienes empresas a las que les estás ofreciendo su público objetivo. Hay que recordar que el sistema sanitario español es público, y que las pymes son muy flexibles, algo que buscan ahora los hospitales, que no quieren tecnología porque sí, sino que buscan una solución a un problema concreto. Y ahí generalmente es más flexible una pequeña empresa, aunque puede que no llegue al volumen.
Uno de los mensajes de la reunión de las plataformas del año pasado fue que la crisis podía convertirse en una oportunidad para apostar por la innovación. El año pasado se aprobó una nueva Ley de Ciencia. ¿Realmente se han dado pasos para convertir la I+D+i en una oportunidad?
Sí. La Ley de la Ciencia cambió muchas cosas, muchos de los problemas que tenían las instituciones a la hora de hacer colaboraciones, generación de empresas, publicaciones, etc. Lo ha hecho bastante más fácil, aunque habría que pulirla. Se ha dado un paso para facilitar y favorecer la innovación, porque también hay que pensar que el mayor conocimiento que atesoramos en España en el ámbito de investigación biomédica está en los hospitales, son los profesionales los que realmente conocen perfectamente las patologías, saben cuál es el tratamiento y la tecnología de que disponen y qué es lo que les gustaría tener, pero ellos no tienen por qué tener el conocimiento tecnológico. La nueva Ley está facilitando que los grupos de investigación de los hospitales puedan colaborar, crear empresas, etc. Creo que ha sido un buen paso.
“La Ley de la Ciencia ha sido un buen paso, aunque habría que pulirla”.
Ante esta situación de crisis la pregunta que cabe hacerse es en qué posición quedan estas instituciones tras los recortes en inversión en I+D+i que ha anunciado el Gobierno
Volvemos a lo mismo que hablábamos al principio. Has generado el caldo de cultivo y animas a que la gente lo haga, pones la normativa, los programas, pero si no encuentras la forma de darle continuidad, por mucho que animes a la gente las empresas no van a seguir o porque no tenemos esa mentalidad o porque hemos estado muy pendientes de la generación de ese programa. El recorte que han promovido y que hacen efectivo es un freno, está claro, pero si la oportunidad merece la pena creo que deberíamos entender que hay que aumentar la inversión en I+D+i, no tenemos que depender de los recortes en la inversión pública.
¿Una forma de enmascarar el resultado o los problemas que puedan derivarse de estos recortes es aumentar la apuesta por la Compra Pública Innovadora?
Esto siempre es un problema. De lo que se trata es de aumentar la inversión privada, no en España sino a nivel global, y entender por inversión privada lo que las empresas invierten porque sí, independientemente de cualquier tipo de programa, ayuda o subvención.
Creo que el concepto de Compra Pública de Tecnología Innovadora es bueno, pero bastante complicado. El beneficiario de esta compra pública no es la empresa, o al menos así lo entiendo, sino la Administración, que licita, tiene unos fondos y facilita la investigación, la facilita, y luego se compromete a hacer una adquisición.
Parecería que me contradigo porque se puede pensar que esto es fantástico para la empresa, pero no creo que lo sea porque, al ser pública, aunque la empresa haya sido promotora del desarrollo, no tiene garantizado ser la adjudicataria. Además, en el ámbito sanitario es complicado porque no compra la Administración central, sino la autonómica, y tenemos diecisiete.
Por tanto, creo que se trabajará en ello, va a evolucionar, y lo que sí es cierto es que va a facilitar la transferencia, el acercamiento, porque el que va a hacer la adquisición va a ser una Consejería de Salud y la compra va a tener impacto en los centros asistenciales, que se convertirán en los prescriptores, serán los que vayan a buscar o a los que se les acerquen tanto centros como empresas para ofrecerles las soluciones que necesiten. Ahí sí lo entiendo como un caldo para mejorar ese acercamiento, pero como tal, la compra pública beneficia al Estado y al usuario, porque tendremos tecnologías más eficientes, más seguras. Pero al final de lo que se trata es de financiación, tecnología coste-efectiva, y eso no será la salvación de la empresa.
¿Y con respecto a otras iniciativas del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) como el programa Innvierte y otros?
Innvierte iría en la línea de que la empresa invierta su propio dinero para financiar desarrollos que son muy punteros y que una vez instalados o aplicados en el sistema van a tener una gran repercusión. Con ese programa se intenta fomentar la inversión privada, pero para facilitarla hay que hacer también todo un marco de incentivación fiscal, en el que se está trabajando. Pero si llegas a un punto en el que eres una empresa industrial, das beneficio industrial, y estás por encima de lo que te puedes desgravar, no sale rentable.
“El concepto de Compra Pública de Tecnología Innovadora es bueno, pero bastante complicado”.
Todas las iniciativas van por el buen camino para acercar a las empresas, que se interactúe, que aumente la inversión privada y que genere riqueza. Se puede pensar que el problema es que ha llegado en el momento en que ha llegado, con la crisis encima, pero si no lo haces ahora difícilmente lo podrás hacer luego. Volvemos a lo mismo, tienes que generar un caldo de cultivo, estamos empezando a generar la base, pero de lo que se trata es de que cuando estemos recuperados no caigamos otra vez en lo que solemos caer, “yo, Gobierno, te he animado, pero ahora te voy a cortar porque no genero el marco fiscal en el que realmente puedes seguir trabajando”.
Con respecto a ese marco fiscal del que habla y la inversión privada en I+D+i, ¿cómo estamos en relación con el resto de países de nuestro entorno?
Hay que hablar de la Europa de los 27. En lo que es inversión, pese a que ha aumentado seguimos estando por debajo. Hay que preguntarse por qué. Quizá uno de los problemas viene a raíz de ese marco regulatorio o ese marco fiscal. El Gobierno ha invertido más, pero no llegamos siquiera a estar en la media de la Europa de los 27, estamos un poco por debajo. Pero si además coges la media de los países más industrializados de Europa, estamos todavía mucho más lejos.
Quizá habría que ver qué modelos han seguido otros países. Generalmente los países que están más avanzados son los que tienen más trayectoria en este acercamiento y colaboración público-privada
¿Está siguiendo España algún modelo concreto?
Creo que estamos siguiendo todos los modelos existentes. Lo que está claro es que hay una apuesta por aumentar la inversión privada, llegar a un equilibrio para que no sea el Estado el que invierta más. Lo ideal sería un 50-50, pero a lo que se quiere tender es que cada vez la inversión estatal sea menor y aumente la inversión privada. Para eso se han puesto en marcha los programas de los que hemos hablado, y otros tantos, que vayan favoreciendo y se vayan tomando medidas como la Ley de la Ciencia, nuevas desgravaciones fiscales por internacionalización de la empresa, y otras que favorezcan que la inversión privada aumente. Pero para que aumente habrá que poner en marcha esos programas.
“Se quiere tender a una inversión estatal cada vez menor y aumente la inversión privada”.
Quizá esa debería ser una de las labores de las plataformas y las asociaciones, que tenemos a las empresas trabajando unidas pensando en un objetivo. El problema es que se necesita más incentivación, unos trámites más rápidos. Deberíamos ver si es un problema general y entonces tener una voz única, presentando a la administración cuáles son los problemas. Por ejemplo. ¿Por qué una vez tenemos todo desarrollado y lo queremos poner en funcionamiento los tiempos aquí son superiores a los de Alemania si ambos países siguen una misma directiva europea?
Hablábamos de transferencia de conocimiento. España tradicionalmente ha sido un país en el que se investigaba pero el investigador se quedaba en la publicación científica sin ir más allá. Sin embargo, últimamente sí se habla mucho de la necesidad de fomentar esa transferencia. Hace unos días el presidente de la Asociación de Parques Científicos hablaba de la necesidad de transferir para converger con Europa. ¿Qué perspectiva tenemos en este sentido en el campo de la tecnología sanitaria?
España es de los países que a nivel de investigación biomédica más publica, y además con buen nivel de impacto. Lo que ha pasado es que el modelo que había de incentivación fomentaba la publicación y no se valoraba el propio valor de la patente. Ocurría que llegaba una empresa y se encontraba con que ya estaba patentado lo que pretendía patentar. Pero poco a poco se está cambiando esta cultura.
Hace unos días teníamos una reflexión interna en la Plataforma y se identificaba el modelo de incentivación a las agrupaciones científico-tecnológicas, que veían que importaba la publicación y no el impacto ni la transferencia. Eso está cambiando. Tú puedes publicar mucho pero ser poco rentable. El país que más publica es Alemania, pero el país que más rentabiliza es Estados Unidos. No se trata de publicar sino de rentabilizar. ¿Y cómo se hace? Acercándote a la parte empresarial. El investigador hace lo que sabe hacer, investigar, es muy bueno en ese campo, pero ser además muy buen empresario es complicado.
El doctor Julio Mayol dice que “investigar es pedir dinero e innovar es generar dinero”. Tenemos que pasar del pedir dinero para investigar a generarlo poniendo en valor lo investigado, acercando a los investigadores a las empresas. Pero en España se ha fallado mucho en la comunicación entre investigadores y empresas, y eso hay que mejorarlo, centrándonos en la aplicación práctica de la investigación. (29:00) Ahí es donde debemos trabajar todos, hay que acercar la tecnología al paciente, pero antes hay que acercar la tecnología a la industria y cuando eso ocurra, la industria podrá empezar a pensar en trabajar para hacer el desarrollo y podrá acercar la tecnología a su cliente, en este caso los centros asistenciales. Pero también puede ocurrir al revés, que los centros asistenciales identifiquen una línea en un parque científico y lo pongan en conocimiento de la industria.
Está muy bien hablar de ciencia, pero hay foros determinados para ello. Cuando quieres rentabilizarla, hablar de ciencia como tal no es lo que hay que hacer.
Hemos hablado de pequeñas empresas, de investigación básica, pero me gustaría hablar de las grandes empresas. Las multinacionales del sector de la tecnología sanitaria implantadas en España, ¿hacen innovación en nuestro país o tienden a traerla de fuera?
Por la experiencia y los contactos que hemos tenido, tradicionalmente la empresa multinacional siempre ha tenido un perfil más distribuidor, pero también hay que pensar que todas estas empresas han implantado muy bien el concepto de colaboración abierta y lo tienen identificado en sus líneas estratégicas y sus políticas. De hecho, están dando el siguiente paso: las redes sociales. Se están fijando mucho en las redes sociales, donde está la gente, y ahí están invirtiendo.
Quizá las grandes multinacionales no tengan aquí un centro de innovación, pero sí empiezan a hacer en España la captación del investigador. En muchas ocasiones se están dando aquí grandes líneas de colaboración que están potenciando la creación de servicios y en base a ellos, quizá en un futuro podamos plantearnos el tema de que una gran empresa haga en España inversión en I+D, traiga un centro de decisión o generemos un polo lo suficientemente atractivo para que lo que desde aquí se plantea se llegué a desarrollar aquí.
Las hay que están muy implantadas en España, y tienen sus centros y sus fábricas, pero las hay que cada vez ven más, gracias a la labor de las plataformas y las asociaciones, que España es muy buena en investigación biomédica y está expectante porque alguien lo conozca. Así, hay empresas que están ahora mismo contactando con gran cantidad de instituciones, trabajan en colaboración en materia de I+D, etc.
Lo que tenemos que hacer es convencer a las empresas que tienen su sede central en otros países que aquí realmente para poder seguir captando estas ideas y poner en marcha productos y tener apoyo del Gobierno tienen que revertir. Si somos capaces de generar ese polo tractor, es más sencillo que estas empresas vean en España un referente para su I+D. Pero para eso hay que generar un marco atractivo, unificado, etc.
¿Han establecido ya un canal de comunicación con el nuevo Gobierno?
La Jornada que hemos celebrado ha contado con la presencia de la Directora General de Transferencia y Corporaciones Público-Privadas. Seguimos teniendo la misma relación con la Secretaría de Estado de Innovación del Ministerio de Economía y Competitividad. Con Sanidad, que es nuestro ministerio natural, mantenemos las mismas relaciones. A nivel institucional seguimos manteniendo los mismos canales y los mismos contactos. Este año lo que tendremos es más oferta para enseñar y que quizá podamos ayudar a identificar aquellas líneas por las que se debería apostar, pero no desde el punto de vista empresarial sino de la mano de todo el sector. Independientemente del cambio de color político del Gobierno, los contactos y los canales se mantienen.
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